Ya ha llegado. El Premio de relato corto "Las Redes de la Memoria". Redes que nos atrapan y nos detienen en el tiempo.
En aquel tiempo en que subían el hielo a las casas, a hombros forrados de saco; en aquel tiempo en que arrancábamos con una manivela el coche, cuando en mitad de la Plaza Zabálburu se negaba a seguir circulando; en aquel tiempo en que dando palmadas, invocábamos al sereno que nos abría amablemente la puerta del portal; en aquel tiempo en que una de las excusas para llegar tarde al trabajo o a la escuela era que habían abierto el puente de Deusto.
En aquel tiempo... cuando éramos más jóvenes que ahora y los pálpitos nos incendiaban el corazón, y las ganas de cambiar el mundo aún no se habían difuminado con el último telediario.